martes, noviembre 10, 2009

PENSANDO EN MINAS




Querido diario: El domingo hicimos un último ensayo con el equipo de fútbol que nuestro técnico “paró en cancha” y que bien podría ser la formación titular para nuestra visita el próximo fin de semana a la ciudad de Minas, Departamento de Lavalleja, República Oriental del Uruguay. Los supuestos titulares perdieron con una formación que hizo las veces de sparring y que, más que sparring se pareció al mejor Cassius Clay contra el peor La Mole Molli. En cualquier caso, el team que salga a jugar en cancha oriental será un equipo alternativo, quiero decir que alternará entre la ineficiencia ofensiva y la incapacidad defensiva. Se especula con que jugarán los “históricos”, me refiero a los que tienen mayor antigüedad en el grupo, lo que aumenta notablemente nuestras posibilidades (de perder). Si así ocurriese deberíamos tomarlo como que se nos hace un partido homenaje y disfrutar de la goleada uruguaya porque, al final la vida sigue igual ¡hey! y sólo vamos a divertirnos. Pero durante la práctica un compañero me dice con gesto preocupado mientras nos protegemos las bolas en la ceremonia previa al tiro libre: el sábado estamos en el horno. Otro me susurra, segundos después, para amenizar la espera mientras el ejecutante del equipo contrario se arrastra hacia el banderín para tirar un córner desde la derecha: el sábado somos boleta. En las regaderas el que me había dicho lo del horno, mientras se jabona las cejas, me confirma: somos una banda, qué mal que nos veo. Lo consuelo con un lugar común: es lo que hay y me aplico en la melena entrecana un champú con pitirosporum ovale. Los sparrings-Clay alineados bajo las duchas como un ballet poco agraciado se mofan ligeramente de los titulares-Molli y se les ríen impúdicamente con las caras blancas de Lanoleche. El del horno que se lavaba las cejas y que había afirmado que somos una banda responde con un desganado CHLP. Salgo de las regaderas, descuelgo mi toallón, lo enrollo y seco mis partes bajas con el sistema horse riding. Pienso en una cerveza helada.

jueves, noviembre 05, 2009


PREPARATIVOS PARA UN VIAJE AL URUGUAY
Dentro de una semana viajamos en un bus charteado (foto) a la República Oriental del Uruguay para jugar al fútbol, más precisamente a una ciudad llamada Minas, capital del departamento de Lavalleja, donde cotejaremos fuerzas con el equipo oriental con el que desde el 2001 venimos midiéndonos con suerte diversa. A tal fin se organizó un asado en el quincho de nuestro club -que es más feo que pisar a Néstor descalzo- a efectos de definir los últimos detalles de la gira, en especial los aspectos financieros y si hay que llevar abrigo. Algunos muchachos, lamentablemente, no podrán viajar. Otros, no podrán viajar, a secas. Uno de ellos, por ejemplo, atropelló con su vehículo a un motociclista y le rompió el tobillo, por lo que ahora deberá proveerle al atropellado, como para empezar a conversar, de los repuestos necesarios para reparar el rodado. Otro tiene la rodilla en malas condiciones y ya tiene fecha para el tramontina. Un par de nuestros valores viajarán pero no jugarán por lesión, uno ha sido operado por la rotura de un ligamento en el hombro y el otro ha abandonado el fútbol hace un año por diversas dolencias que, debido a la brevedad de este espacio, necesito soslayar. El operado tuvo la mala suerte de ubicarse a la mesa junto a un desaprensivo que, cada vez que volvía con su plato lleno de carne de la zona de parrillas, antes de sentarse se apoyaba en el hombro malo de mi amigo. No menos de cinco veces mi amigo le gritó al borde del llanto: ¡La concha de tu h…! ¡No me toques el hombro!
Entre bocado y bocado comentamos pormenores de nuestras vidas paralelas, ésas que transcurren dificultosamente en el mundo real: aquel muchacho relataba que está construyendo simuladores de autos de carrera y nos mostró las fotos extraídas de su celular con orgullo de padre primerizo. Un compañero trajo dos tortas preparadas por una de sus hijas que tiene una empresa de delicatessen (El Payador 5683, Villa Bosch) También supimos comentar las noticias frescas del día en donde algunos comensales no estaban del todo de acuerdo con el gobierno mientras que otro se manifestaba entusiasmado con las medidas presidenciales pero más temprano que tarde le apartaron la botella. Buena parte del grupo compartía la satisfacción que provocó la eliminación del equipo de San Lorenzo (de la Argentina) ante River (del Uruguay, sangre charrúa, no de horchata como nuestras gallinitas criollas) por la copa Nissan (¿ni-santo?, ja, ja, ja,) Sudamericana. Alguien aventuró que el problema del equipo de los gauchos de Boedo, ya desde los tiempos de Ramón Díaz, es que se creen campeones antes de jugar los partidos. Basta ver la cara de soberbio y asesino serial que tiene Migliore.
Alguien se olvidó de traer los vasos y hubimos de beber en copas altas para bebidas espumantes, circunstancia que hubiese enaltecido en cierto modo la calidad del banquete pero resultó exactamente lo contrario puesto que las copas eran de plástico.
También platicamos sobre la mejor táctica para vencer a los celestes y surgió como siempre una disyuntiva que aún no hemos podido resolver: ¿Qué es mejor, presentar el mejor equipo posible o darle prioridad para que jueguen a los jugadores con mayor trayectoria, lo que supone, en muchos casos arrojar a la cancha a un puñado de almas en pena adentro de físicos acabados. Nos quedamos con la tranquilidad de que seguramente habremos de encontrar una solución que no dejará conforme a nadie.
-No es por la plata –me dijo el que atropelló al motociclista y le rompió tobillo y moto-. Yo ya pagué el viaje. No viajo porque quedé muy mal de ánimo…
-Mayor razón para que vengas, así te despejás –le dije al viejo, que así le llamamos por su avanzada edad-.
Así aconsejamos los hombres: breve y sustancial.

jueves, octubre 29, 2009


DON NÉSTOR
Esa propaganda del gobierno que muestra a un patrón repelente, caporal indigno que sortea su coche viejo entre el personal de su fábrica porque se ganó uno 0 Km. en una lotería de la A.F.I.P. me pone un pelín nervioso. No hay vez que lo vea que no se me crispe la mollera y entonces tengo que recurrir al mando a distancia para cambiar de canal hasta que pase el mal momento. Son varias la razones para mi ojeriza pero una de ellas es la cara de cerdo malvado que tiene el actor que hace de trompa gorilón. Cara y actitudes porque Don Carlos, que así se llama el indigno, tenía auto pero sus empleados estaban en negro. Ahora lo subsanó y ya los tiene blanqueados, por suerte. Pienso en primer término que podrían haber elegido a algún modelo con rostro bonachón y no ése con una jeta a la que le chorrea el cinismo. La publicidad hubiese ganado en hipocresía pero se habría operado la fusión entre artista y espectador tan necesaria para producir el hecho afectivo. Pero lo importante es lo vomitivo del mensaje. En un momento de la reclame gubernamental uno de sus obreros le pregunta al chancho:
-¿Va a sortear el auto nuevo, don Carlos?
-¡No!, el auto nuevo es para papito. Voy a sortear el viejo…
Según mi retorcido criterio ese aviso nefando, incluído el desgraciado uso del “papito”, es una metáfora desagradable de lo que el matrimonio real parece expresar con sus propios actos y que imagino explicitado de boca del propio Lupo:
-¿Va a distribuir la riqueza, don Néstor?
-¡No!, los 48 millones de mi patrimonio son para papito, para ustedes es el fútbol gratis.
No sé porqué pero me suenan igual el mensaje de la publicidad y el imaginado por mi cabecita destituyente.

sábado, octubre 24, 2009

CHARLY EN VELEZ


Si tuviese que recordar la última vez que asistí a un evento bajo la lluvia debería retrotraerme al año 1975 en ocasión de un partido de fútbol en el estadio Monumental de Nuñez. ¡Ah. Qué aguacero, compañero! Fue un River 1- Newells 4 y el gol de la gallina lo convirtió el negro López. Pero yo era 34 años más joven y el agua y el frío no me hacían mella. Hoy soy un viejecito patético que debe cuidar su salud porque una pulmonía podría ser la última.
Cuarenta mil personas, incluído el que esto teclea, se empaparon, aun los ricachones del campo VIP, como nunca para ver la gran vuelta, en el estadio José Amalfitani, de Charly García, el Carlos Gardel de nuestra época. Lo comparo sin rubor con el zorzal en los rubros cantores populares, compositores de bellas y memorables melodías e ídolos. Charly retornó después de cierto tiempo y brindó un concierto con sus canciones más famosas, las más perfectas –que son casi todas- bajo una tormenta despiadada que caló hondo en la concurrencia y que minó apenas un poco el entusiasmo de sus fans. ¡Pero qué diluvio! Vista el agua a contraluz de los reflectores del estadio de Vélez Sarsfield, parecían cuchillos plateados que se clavaban en las humanidades y las congelaban mientras la delicada música de los concertistas avanzaba sin tropiezos ni notas falsas. Nadie se movía, y tómese la afirmación en ambos sentidos, esto es, que nadie se iba pero tampoco se movían para que no siguiera penetrando el cruel hachedosó por los intersticios libres que quedaban entre la piel y la ropa, o directamente a través de ella, para los que no habían tenido la previsión de llevar vestiduras adecuadas. Leí en Guerra y Paz, la monumental novela de León Tolstoi, que los soldados rusos, en los días gélidos y lluviosos de batalla contra las fuerzas de Napoleón, dejaban que el agua de la precipitación penetrara por algún canal que se formara entre el uniforme militar y la columna vertebral porque al cabo de unos minutos el agua se calentaba con el calor del propio cuerpo y hacía las veces de una cañería que les proporcionaba siquiera una poca de tibieza a los combatientes. No hice la prueba aunque sí verifiqué que el líquido absorbido por la ropa, una vez templado por la piel se hacía, aunque en mínima medida, soportable y la sensación de congelamiento era más llevadera.
Pero justo en el momento en que Charly invitó a su ídolo y su maestro, según las palabras que utilizó para presentar a Luis Alberto Spinetta, la lluvia arreció hasta alcanzar la categoría de tormenta y escuchamos la muy bella canción Rezo por vos sin demasiado interés de buscar al flaco con la vista entre las capuchas, los paraguas y los techitos plásticos de ocasión. Cualquier movimiento podía provocar que las gotas heladas nos penetraran salvajemente.
Si luchaste por un mundo mejor y te gustan esos raros peinados nuevos, con este aguacero olvidate de tu peinado porque te va a quedar mojado y pegado a la cara, lo que va a patentizar tu gesto de azoramiento ante la furia de los elementos -pensaba yo con la cabeza tapada por la capucha alla Bilardo-.
Charly hablaba lo necesario, respetaba sus canciones sin desafinar, los músicos no se salían de la partitura, el guitarrista García López hacía los violeos que le habían encomendado, y la exquisita Hilda Lizarazu, llevada para apuntalar la voz del maestro (her master`s voice), y servirle de guía vocal, como aquellas que se colocan a las plantas para que crezcan rectamente, no necesitó acudir en ayuda del patrón y disfrutó haciendo las segundas voces y llegando a las notas altas a las que sólo un eunuco accede.
Con mi mujer nos abrazábamos apretadamente para infundirnos mutuo calor. Punto a favor. ¿Cuándo hace uno eso mientras está viendo ella Valientes y él el Nacional Be (Torneo Efectivo Si)?
Por favor yo te prometo te escribiré si es que para de llover…
¡Qué va a parar! El chubasco nunca paró pero a nadie le importaba. Cantábamos tiritando. Digo que cantábamos y a la vez tiritábamos, no que cantábamos la canción Tiritando de Donald.
Hubo dos bises para que la monada rockeara bien arriba; la euforia no amainaba y menos la tempestad que si bien perjudicó a los cocacoleros convirtió en multimillonarios a los vendedores de pilotines de plástico. Cómo no se les ocurrió a los Kirchner poner retenciones a las ventas de pilotines de plástico. Ahí se durmieron.
En fin, que en una borrascosa noche de Octubre del 2009 se produjo el memorable regreso de nuestro John Lennon, quien sí tuvo una segunda oportunidad; y él y nosotros pudimos gozar, porque gozar, es tan necesario mi amooor. Es posible que, después de la mojadera que pasé, me pille una bronconeumonía de tamaño XXL; quizás sea cierto, como dice García Moreno, que lo que fue hermoso será horrible después. Pero si así ocurriese, por favor que alguien avise que no quiero ver al doctor. Sólo quiero ver al en-fer-mero.


jueves, octubre 22, 2009


Mañana voy a ver a Charly. Nos han invitado, a mi mujer y a mí, nuestros sobrinitos veinteañeros, Andrés y Rocío. Reconozco que no estoy en forma porque hace tiempo (hace bocha) que no concurro a un concierto de rock. Pero soy un veterano de esas lides al punto que mi bautismo recitalístico fue en el año 70 del siglo pasado en ocasión del evento beat conocido como Barrock, autodenominado “Festival de Música Progresiva de Buenos Aires”, que se realizó en el velódromo municipal a imagen y semejanza del fundacional Woodstock celebrado en EEUU el año anterior. Estamos platicando de la prehistoria cuando apenas se había retirado el hombre de Neanderthal. Cuarenta años atrás. Uy Dios. Los hippies argentinos, gracias a Woodstock, aprendimos de los yonis a entonar el o-o-o-o-o que se puede escuchar en el disco triple del festival imperialista, en la parte que precede a la interpretación de la canción Soul Sacrifice por parte de la agrupación Santana. No sé si los pebetes de ahora continúan haciendo ese corito. Mañana me enteraré pero se me importa un ardite. En nuestro Woodstock subdesarrollado llegamos a tener un grupo criollo de nombre Zandunga (más tarde Katunga), que imitaba a Santana y sacaba Soul Sacrifice bastante gauchita. Asimismo había un señor llamado Héctor Starc que tocaba la guitarra, no digo como Hendrix, pero lo hacía endiabladamente bien. Endiabladamente es un término muy usado en las traducciones de novelas norteamericanas al castellano. Un par de años después presencié uno de los primeros conciertos de Charly cuando integraba un dúo llamado Sui Generis, juntamente con Nito Mestre. Ahora, para ver al recauchutado García 37 años después, es muy posible que:
a) me cueste subir las escalinatas del estadio de Vélez debido a mi avanzado reumatismo y a mi innato asma,
b) me voltee el agradable aroma de los porros Zaffaroni,
c) suponga un verdadero triunfo poder levantar mi cuerpo maltrecho de la butaca para hacer la estúpida ola, si es que aún la hacen -que con Paul Mc Cartney la hacían-.
Pero sé que valdrá la pena aunque me doy cuenta de que es larga la carretera cuando uno mira atrás,vas cruzando las fronteras sin darte cuenta quizás y, lo que es peor, churuchú rurururururu chururá.

miércoles, octubre 21, 2009


DISCULPE

Disculpe. Cualquier persona de más de cuarenta años está en condiciones de recordar perfectamente esta zamba. Bastará con entonar sus primeras estrofas y…
Disculpe si no entiende lo que canto
tal vez hablamos lenguas diferentes...
La popularizó el cantor folklórico argentino, nacido en la provincia de Salta, Hernán Figueroa Reyes. Fue un notable éxito discográfico aunque no llegó a las cimas alcanzadas por El Corralero. El autor es un escritor y compositor uruguayo llamado Hugo Ferrari. Como se aprecia es una letra sencilla con algunos atisbos de chauvinismo, mientras que la música es agradable, requiere tres o cuatro notas sin cejillas, sencillas para tocar en guitarra y su tonada es pegadiza. En la República Oriental del Uruguay fue interpretada por un conjunto llamado Los Nocheros, nombre que muchos años más tarde hurtaría un conjunto argentino supuestamente folklórico. En tierra oriental la canción también fue muy escuchada aunque a la fuerza puesto que, por decreto del gobierno de facto de Juan M. Bordaberry, las radios estaban obligadas a pasarla cada dos horas como una forma de difundir su mensaje de contenido nacionalista que buscaba combatir las ideas calificadas oficialmente como disolventes y extranjerizantes del M.L.N. Esta sigla corresponde a la agrupación Tupamaros, una banda de izquierda especializada en guerrilla urbana. Hugo Ferrari, que fue hace años diputado del Partido Colorado, que hoy tiene como candidato presidencial al hijo de aquel Bordaberry usurpador, contribuyó, a principios de los setenta, a la constitución de una agrupación de derechas fundada en la ciudad de Salto. Este movimiento estudiantil, formado en escuelas secundarias y facultades, fue denominado J.U.P. (Juventudes Uruguayas de Pie), para diferenciarse de los izquierdistas que en esa época protestaban tirándose al suelo y sentándose (las hoy llamadas “sentadas” o “sit-in”). Ferrari es también autor del himno de este grupo fascista que buscaba oponer resistencia especialmente a los Tupamaros que alteraban la paz social con sus atentados. En la versión uruguaya de Disculpe el verso, en lugar de “adoro a la celeste y blanca”, que son los colores de nuestra enseña, decía: “Yo admiro el sol y nueve franjas”, que así es la bandera uruguaya, con un sol y nueve franjas azules y blancas. La canción en la Argentina le agregó más fama aún a la inmensa que ya gozaba el gran cantante Figueroa Reyes, que murió muy temprana y trágicamente, con apenas 37 años, en un accidente de autos dentro de un Fiat 128.
Letra completa de Disculpe (Hugo Ferrari):
Disculpe si no entiende lo que canto
tal vez hablamos lenguas diferentes
usted reniega siempre de estos pagos y yo
yo quiero y admiro a nuestra gente.
Usted derrocha siempre madrugadas
hablando de los cielos de otras tierras
en cambio yo comienzo mi jornada
contento de estar bajo estas estrellas.
Disculpe si no me entiende, disculpe si no lo entiendo
usted habla por boca de otra gente y yo...
y yo soy sólo el eco de mi pueblo.
Disculpe si lo digo a mi manera
usted Siembra el rencor y yo esperanza
usted envidia de otro su bandera y yo,
y yo adoro a mi celeste y blanca.
Yo soy como el hornero y me retobo
mi patria es mi nido y la defiendo
en cambio ustedes son como los tordos
que quieren empollar en nido ajeno.

jueves, octubre 15, 2009



ARGENTINA-URUGUAY - CALIFICACIONES


ROMERO: No tuvo mucho trabajo porque los delanteros uruguayos carecieron de puntería. Su trabajoso corte de cabello lo hace muy parecido a Enestina Pais. 6 puntos.-
OTAMENDI: A poco de comenzado el match pegó una patada que casi manda al rival al sanatorio del mismo nombre. 4 puntos.-
DE MICHELIS: Buena actuación. Controló bien a los delanteros uruguayos y también a su peinado. Cuando la pelota salía del campo se arreglaba la colita de caballo en un gesto primoroso. 6 puntos.-
SCHIAVI: Lo convocaron por su “juego aéreo”. Hasta ahora sólo se lo vio cabecear en la concentración cuando le venía el noni. 4 puntos.-
JONAS GUTIERREZ: Tiene menos claridad que si estuviera adentro del vientre de una ballena. 4 puntos.-
HEINZE: Su mejor actuación en el seleccionado. 4 puntos.-
DI MARÍA: Tal vez necesitó la compañía de Jesús (Dátolo). 4 puntos.-
VERÓN: Es el ídolo del periodismo. Nunca lo bajan de 6 puntos. Varios horribles pases suyos originaron contragolpes uruguayos. 6 puntos.-
MASCHERANO: Comparado con el taco insólito que hizo contra Perú su actuación mejora notablemente. 6 puntos.-
HIGUAIN: Ser delantero en un equipo que se niega a atacar es como jugar de bateador en un equipo de voley. 5 puntos.-
MESSI: En Sudáfrica va a andar bien porque ya está acostumbrado a que sus compañeros le hagan el apartheid. 5 puntos.-
BOLATTI: ¡Tremenda paradoja! En la selección del antifútbol el gol lo hizo el rey del tiqui-tiqui. 9 puntos.-
MARADONA: Nunca se sintió mimado por los periodistas. Ahora les pide cariñitos en forma directa y sin rodeos. 4 mamadas.-
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