viernes, septiembre 07, 2007

YO ACUSO : MI JEFE ME DEBE PLATA



Mi jefe me debe plata. Exactamente $ 7.365. Para algunos puede parecer una nadería. Para mí es una todería. Lo encaro a Arizmendis.
-Roberto, me debe $ 7.365 y los necesito ahora.
El martillero pone cara de extrañeza y su gesto parece el de alguien que está oliendo cuerpos en descomposición.
-¿Tanto? No puede ser.
-Si.
-No puede ser.
-Si. Son todas ventas y alquileres que se hicieron en la inmobiliaria y no las terminé de cobrar. Acá está todo anotado: de la venta de Pitrulowsky cobré sólo el veintiuno por ciento, de la venta de Rúfolo, el treinta y cuatro por ciento, del alquiler de…
-Pará, pará.
Ahora pone cara de ofendido ¿De ofendido? En efecto. Muchos deudores se ofenden cuando sus acreedores pretenden cobrarles. Primero la negación: "¿Tanto? No puede ser." Después se ofenden. ¿De qué se ofenderán? Quizá porque piensan que la gente que trabaja para ellos lo hace por amor, y pedir lo que les corresponde les suena a “ya no te quiero como antes cuando no te reclamaba nada”.
Arizmendis indignado me dice:
-No podés venir a pedirme plata cuando hace dos meses que no se vende nada. Vos sabés que la guita que entró en este tiempo no alcanza ni para salvar los gastos.
-Pero yo le estoy hablando de un dinero que ya se cobró.
-¿Sabés cuánto pagué de avisos este mes?
-Pero yo…
-Bueno, está bien, está bien. Sacá trescientos pesos del alquiler de Urtazún.
-Pero ese dinero no es suyo, además la deuda es de siete mil…
-Pará, pará. Si querés plata, es el único lugar donde hay. Agarrá de allí que después yo me arreglo…
-No, Roberto, si viene Urtazún y no está su plata se pudre…
-Bueno, Julio, si tenés tantos pruritos... Plata no tengo, qué querés que haga.
-Pero yo…
Recordé las palabras de Mariana, mi mujer: YO NO ME CASÉ CON UN PUSILÁNIME
-Es un dinero que me pertenece, Roberto –insistí-. Si estuviera tan mal de plata, como dice, no le hubiese comprado un auto a su mujer…
Arizmendis enrojece y las aletas de la nariz se le dilatan, dejando ver en el interior una profusa población de pelos y mocos cristalizados.
-¡No me faltés al respeto! –llega Urtazún- ¡Urtazún querido! Vení, pasá, campeón. Julio, pedite café…
Este tipo de conferencias culminan cuando llega un cliente. Es difícil barruntar cómo ni cuándo continuará la escena. En el sketch de Pérez, del gran Alberto Olmedo, el pobre empleado sometido le entrega su propia cama al jefe y tiene que dormir en la bañera. Yo no hice tanto, apenas ayudé a Arizmendis para que le comprara un coche último modelo a su señora.


4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

PIQUETE, CORTE DE CALLE Y LIQUIDO DE FRENO (DE ULTIMA) SI NO AFLOJA

SUERTE .....

2:15 p. m.  
Blogger estejulioesuno said...

Son buenas sugerencias, don Macio, pero el líquido de frenos se lo haría beber directanente.

4:53 p. m.  
Blogger Elledwards said...

Julio: hace como 3 horas que estoy leyendo tu blog y no me aburro. Todo un récord para mi mente que suele divagar entre los más variados pensamientos en ese lapso temporal. Sos un zarpado, escribís muy bien.

Eso nomás, me voy a cocinar y seguir escuchando Faith No More.

Obvio que seguiré pasando, dalo por descontado.


beso


L.

10:32 p. m.  
Blogger estejulioesuno said...

Gracias L.

11:05 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home

resumen de noticiasviajes y turismo
contador web