lunes, noviembre 17, 2008

ELAINE:
“No por admitir que un hombre es bien parecido te convierte necesariamente en un homosexual."
GEORGE:
"Pero tampoco ayuda"
Seinfeld. The Jimmy. Capítulo 19 de la sexta temporada. Año 1995

La señora Catalina Fernand. (no mencionaré su apellido completo por razones de discreción) me preguntó qué novedades tenía sobre el alquiler de su departamento. Le precisé que habían visitado el piso dos muchachos muy atildados y elegantes, Maximiliano y Alfredo, de aproximadamente veintiséis y veintisiete años respectivamente. La señora Fernand. me preguntó si eran gays. Tartamudeé un poco, confundido como quien compra un cedé de Virginia Inochenti, y recordé que ella no quería niños ni perros, por lo cual no sería raro que tampoco quisiese putos. Le dije que no me constaba que lo fueran, que por lo menos sus modos, gestos, amaneramientos, no revelaban una conducta no positiva hacia el bando de los machitos.
-Bueno, eso muchas veces no quiere decir nada -me advirtió-.
-Es cierto, pero yo, viendo una mano girada en determinada cabriola, te puedo decir casi con un noventa y ocho por ciento de precisión si al tipo en cuestión le gusta de los demás lo que él ya tiene –le dije, felicitándome por la elegancia en definirlos-.
Le iba a agregar quedate tranquila que yo los cazo al vuelo pero se me adelantó y me sorprendió:
-Mi hijo es gay –dijo como si me informara que su muchacho era repositor de supermercado-.
-Ah –dije y me apresuré a cambiar el libreto A por el B, y comencé a elogiar a la querida comunidad con genuino entusiasmo. Reconocí su pulcritud, orden, capacidad para llevar adelante emprendimientos, buen gusto en el vestir, etcétera.- ¿Y cómo te diste cuenta? –le pregunté, ya buscando zona de confesiones-.
-Porque era un poco afeminado y además estudiaba danza. Y porque un día me lo contó. Yo le dije que todo lo que hiciera iba a recibir mi apoyo porque no quiero que lo traten mal. Por suerte él está en un ambiente como el de la danza donde hay muchos gays y los que no lo son tienen otra visión con respecto a la homosexualidad. A mis padres les costó más aceptarlo. Mi viejito está muy resentido aunque a veces me pregunta cómo anda el mariposón. Mis otros hijos temen las cargadas de sus respectivas barras. Pero lo que sí te puedo decir es que, ahora que los conozco bien, preferiría alquilar mi departamento, antes que a una familia con sus perros, gatos y chicos, a una pareja homosexual…

Que me perdonen Alfredo y Maximiliano pero, a los fines del arrendamiento, los volví trolos.

4 Comments:

Blogger edu, desde el barrio, said...

No lo sorprende la ausencia de çhascarrillos, chanzas y pedorretas?
Usted se mete en cada una...

9:31 p. m.  
Blogger Roedor said...

Qué HDP, Julito, no podés ser tan cruelllll...

Lo de Virginia Innocenti me mató.

Además de divertidos/profundos, lo que me impresiona a mí es el decorado, no el meollo, con perdón de la mesa.

9:12 p. m.  
Blogger estejulioesuno said...

por eso nos gusta Seinfeld, salvando las inconmensuirables diferencias

9:51 p. m.  
Blogger estejulioesuno said...

inconmensurables quise decir

9:52 p. m.  

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